miércoles, 20 de mayo de 2020

Navegar en velero por las Baleares


¿QUIERES NAVEGAR POR LAS BALEARES?

 Os presentamos nuestros viajes para viajar en grupos cerrados o en familia:

- Ibiza y Formentera zarpando desde Dénia, Valencia o Barcelona: ideal para pasar una semana a bordo. Sinceramente, en Itacadventure evitábamos visitar estas islas en temporada alta por su masificación pero este verano sin el turismo masivo se van a convertir en uno de nuestros lugares preferidos para viajar.



- Menorca saliendo desde Barcelona: un viaje de una o dos semanas en la que daremos la vuelta a esta paradisíaca isla en donde visitaremos las calas más bonitas y los pueblos con encanto. Descubriréis por mar porque esta isla es una reserva de la Biosfera.


- Mallorca y Cabrera: tenemos ofertas saliendo desde Palma. Conocer estas islas sorprende siempre a bien, y más si lo haces por mar. Esta es sin duda una de las islas más bonitas y completas de todo el Mediterráneo.



ALGUNOS DE NUESTROS VÍDEOS POR LAS BALEARES:




lunes, 27 de abril de 2020

Viaje en velero por las Islas Kornati y alrededores.

VIAJE EN VELERO POR LAS ISLAS KORNATI (CROACIA)

Cuando viajamos a este país (sin duda, uno de los mejores del mundo para navegar a vela) salimos desde Split o sus alrededores o bien desde Dubrovnik. Hoy os comentaremos uno de los viajes que hicimos en Agosto 2019 y que repetiremos este 2020. Escribo sobre el viaje que salimos desde Trogir (cerca del aeropuerto de Split) y recorriendo las Islas Kornati y otras zonas del Norte:

1º y 2º  DÍA:

En verano siempre solemos hacer viajes de sábado a sábado, así que el primer día quedamos en la Marina y una vez que nuestra fantástica marinera/cocinera de a bordo recibió la compra hecha on-line la estibamos en el barco y todo seguido embarcaron los clientes a bordo. Esta vez disponíamos de un fantástico velero Jeanneau 54 (16 metros, capacidad máxima de 12 plazas y del año 2017).


Salimos a navegar por la tarde y en menos de dos horas ya estábamos fondeados en un rincón llamado Laguna Azul junto a una muy pequeña isla.


Después de la primera noche con un grupo que tenía pinta que lo iríamos a pasar muy bien zarpamos después del desayuno y el bañito de rigor y pusimos rumbo Norte. 

Lo bueno de estos mares en Croacia es que la mar suele estar plana, lo que hace que la navegación sea muy cómoda y placentera. Estuvimos navegando en rumbo de ceñida acompañados de un día fantástico. 



Ya a media tarde llegamos a la solitaria Isla de Zirje, en donde entramos en una preciosa bahía y allí buscamos una boya donde pasar la tarde y la noche (es zona protegida y no se puede fondear).




3º DÍA:

A media mañana pusimos rumbo Norte y navegamos por el laberinto de islas que pertenecen al Parque Naural de las Kornati. Aquí va una vista aérea:


Navegar entre estas islas es una sensación que se tiene que vivir: brutal! te quedas estupefacto del espectáculo que ofrece la naturaleza.


Ya por la tarde entramos en otro Parque Natural, el de Telascica, en la isla de Dugi, en donde accedimos hasta una escondida y protegida bahía en donde fondeamos y nos preparamos para ir a cenar en uno de los restaurantes/cantina más "guapos" de los que he estado en mi vida.

                                       

4º DÍA: otra vez un bonito día para navegar. A sólo una milla de partir, paramos para visitar a pie un lago y los espectaculares acantilados calcários de la parte Sur de la isla de Dugi.





Luego pasamos todo el día navegando a vela con vientos muy suaves pero parando para comer junto a una pequeña isla, en donde luego, fuimos a hacer una pequeña excursión.

ESTA FOTO DE ARRIBA NO ES NUESTRA




En esta foto os podréis hacer una idea de la cantidad de pequeñas islas que forma el Parque Natural de las Kornati. Sin duda, uno de los mejores lugares donde navegar entre islas.


Se nos hizo tarde navegando ya que en nuestros viajes siempre que podemos intentamos navegar a vela y sin el motor en marcha. Además, con un buen grupo a bordo, un buen velero, buen escenario y buen tiempo es un placer navegar.



Llegamos casi de noche a la isla de Kaprije, ya fuera de las Kornati. Al llegar tarde y venir previsión de viento por la noche nos encontramos con el pequeño puerto completo y las boyas ocupadas con lo que después de comprar provisiones en el pequeño pueblo nos 
fuimos a buscar otra boya ya de noche a la isla vecina de Kakan (a solamente unos metros). Por suerte encontramos una solitaria boya en donde estar bien seguros. Esa noche celebramos una gran fiesta en el velero!


5º DÍA: el viento de noche al final tampoco fue tan fuerte aunque por la mañana soplaban rachas de unos 30 nudos, así que navegamos con muy poca vela para ir bien seguros y serpenteamos entre las islas antes de llegar a uno de los lugares más sorprendentes donde puedes navegar a vela en el Mediterráneo. Por suerte ya a media mañana el viento se fue suavizando lo que no facilitó las cosas, ya que nos adentrábamos en una especie de ría (cruzando Sibenik y rumbo a Skradin).




Tras cruzar Sibenik paramos a comprar mejillones y ostras en este criadero. No hace falta ni bajar, vino el chaval con la barquita y nos lo trajo.


Tras cruzar el puente (que por muchas veces que lo haya cruzado siempre pienso que vamos a tocar con la punta del palo 😕) llegamos a una especie de lago antes de llegar a Skradin.



Tras cruzar el segundo puente llegamos al pequeño pueblo de Skradin, en donde ya teníamos un amarre reservado.



Al llegar parte del equipo se fue a comprar un poco más de comida mientras que el resto preparaban los mejillones y las ostras.


Junto a Skradin se encuentran las cascadas de Skradinski, dentro del P.N. de Krka, sin duda uno de los lugares más bonitos de este viaje. 


6º DÍA: tras desayunar pronto, fuimos de excursión en bicicleta para visitar el Parque Nacional de Krka y ver sus múltiples cascadas. 

Aquí vale la pena hacer la visita a primera hora de la mañana, ya que luego se llena de turistas. Es realmente un lugar espectacular y merece mucho la pena visitarlo.






Sino queréis ir en mountain bike (unos 30' en una pista fácil), podréis ir en un barco (en velero imposible ya que hay un puente en donde tocaría el palo).


Tras volver, zarpamos recorriendo el mismo camino de vuelta por la ría (una hora y media aproximadamente) y fuimos a la isla de Zlarin, en donde nos dirigimos a una bonita cala en donde pasamos la tarde y la noche.




7º DÍA: nos levantamos para disfrutar nuestro último día navegando, así que tras desayunar pusimos rumbo a puerto. Hacía poco viento, entonces nos pusimos a pescar y parece ser que hicimos una buena pesca!:


El último día por fin pudimos ver delfines.


Hacia las 17h llegamos a puerto, repostamos y tras una buena ducha nos fuimos a comer en un tradicional restaurante para despedir este viaje con una buena cena.


8º DÍA: tras levantarnos y desayunar a bordo, algunos nos fuimos hacia el aeropuerto de Split y otros aprovecharon algunos días más para hacer turismo por tierra.

Otro gran viaje en donde hemos descubierto un destino muy diferente a la mayoría de viajes y repleto de naturaleza!


MÁS INFORMACIÓN SOBRE NUESTROS
VIAJES: https://www.itacadventure.com/blog/viajes-en-velero/

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miércoles, 27 de febrero de 2019

Viaje en catamarán a vela por Cuba


CUBA EN CATAMARÁN 


Hemos viajado unos 12 días, 7 de ellos en barco. Fuimos a principios de Febrero del 2019, una época genial por la poca probabilidad de lluvia y el calor moderado. 

El barco para el viaje era un gran catamarán de 46 pies preparado para albergar cómodamente a 12 personas pero al ir solamente 7 íbamos de lujo!

El punto de partida de este viaje es Cienfuegos (a unas 3 horas de la Habana). El avión aterrizó en La Habana (la visita de esta magnífica ciudad la dejaríamos para el final) en donde pasamos la primera noche y de allí nos fuimos a la pintoresca ciudad colonial de Trinidad (Patrimonio Mundial de la Unesco), a una hora de Cienfuegos. De camino un pequeño imprevisto, en marcha se abrió la puerta trasera del coche (el cual no llevaba cinturones) pero el polivalente conductor local lo pudo arreglar desmontando la rueda y clavando un par de hierros...


Al final conseguimos llegar a Trinidad y la recorrimos de arriba a abajo (tampoco es que sea muy grande).









Tras pasar la noche en un Airbnb, dejamos esta ciudad que nos enamoró y nos fuimos a Cienfuegos con un antiguo taxi.



En Cienfuegos pasamos la noche y a la mañana siguiente empezamos a comprar la comida para el viaje. Para ello nos acompañó el patrón local ya que no pudimos conseguir de todo en el Super del puerto así que fuimos al centro a comprar lo que faltaba. Después de muchas vueltas conseguimos "casi casi" todo lo que queríamos.







Aquí en el mercado local:




Luego nos fuimos a la Marina en donde estibamos toda la comida en el catamarán y luego hicimos un Breafing sobre el viaje.







Ese primero día dormimos en el barco y con los primeros rayos del Sol dejamos la Marina y cruzamos la bahía de Cienfuegos.



Navegamos unas cuantas millas y unas 5 horas hasta llegar a Cayo Guano, en donde paramos para bañarnos y bucear por sus arrecifes y un pecio junto a la costa. Saludamos también a los dos fareros que viven en el nuevo faro (el antiguo se derrumbó hace años).






Allí comimos y luego nos fuimos navegando hasta Cayo Largo. Durante todo el camino solamente teníamos unos 3 o 4 metros de fondo de agua turquesa así que desde la proa podíamos ver perfectamente las estrellas de mar y los peces. Fue una experiencia increíble!








Disfrutamos todo el viaje de buen tiempo y casi siempre la mar como un plato. Al día siguiente nos fuimos con la barca neumática a ver si pesábamos alguna langosta...Al final solamente pescamos 27 (por suerte teníamos un buen congelador a bordo). 





Después costeamos Cayo Largo de Este a Oeste y fuimos a una de las mejores playas del Mundo (según uno de los cientos de listados que hay de mejores playas del mundo). Al final navegamos un rato a solamente 4 metros de la playa solitaria (cosas que sólo puedes hacer en Cuba).










Luego clavamos la proa en la playa y lanzamos el ancla sobre esta para pasar el día.




Y por la tarde tampoco lo pasamos mal:










Luego al atardecer el capi pescó con arpón tres peces de unos 2 Kg cada uno y disfrutamos de uno de los cielos más estrellados que he visto nunca.




A la mañana siguiente entramos a la Marina para comprar algunas provisiones (el el único punto de todo la zona donde hay "civilización"). Allí encontré este simpático loro que cantaba todo el día Guantanamera, aunque creo que esa mañana no estaba muy inspirado todavía...


Después salimos a navegar y saliendo de Cayo Largo paramos en un arrecife que había muy cerca para bucear un poco.




Luego navegamos rumbo a Cayo del Rosario, para ello rodeamos la barrera de arrecifes y navegamos unas cuantas millas rumbo Oeste.




Al llegar nuestro capi nos preparó algunas rondas de mojitos y pasamos la tarde con la rutina que se puede tener en un catamarán en un lugar así: lectura, bañito, visita al Cayo solitario, una buena charla, risas y más risas...








Este era el punto más alejado de nuestro viaje así que por la mañana empezamos la vuelta. Este día nos dirigimos a la Marina de Cayo Largo pero de camino paramos en uno de los tantos cayos que hay en la zona.









Como veis, para llegar hasta allí tuvimos que ir un rato con la neumática y otro a pie por el mar debido al poco fondo de la zona. Por la tarde ya nos fuimos hasta la Marina (la única noche que dormimos en puerto). Además todos los miércoles se reúnen los barcos de la zona y junto a los locales y organizan una buena fiesta junto al puerto.



A la mañana siguiente, nos fuimos a bañar a una playa de Cayo Largo que estaba a 15' de la Marina. Allí pasamos la mañana y comimos otra vez langosta (para variar). 





De allí saltamos a Cayo Dios (menudo nombre), un solitario cayo a medio camino entre Cayo Largo y Cienfuegos. Llegamos ya de noche y fondeamos allí para pasar nuestra última noche navegando. 

Por la mañana desayunamos y estuvimos un buen rato buceando.



Después ya pusimos rumbo a Cienfuegos (a unas 5 horas).






Llegando ya a Cienfuegos, hicimos nuestra última parada para bucear un poco más. 




Finalmente entramos mientras caía el Sola a la gran bahía de Cienfuegos y amarramos el catamarán en la bonita Marina para celebrar nuestra última cena de este espectacular viaje.



Esa noche dormimos en el catamarán y a partir de aquí algunos fuimos a explorar la vieja Habana y otros se fueron a explorar otros rincones de Cuba.
Dejo algunas fotos de esta enigmática ciudad que la verdad me tiene robado el corazón!



























Estos Cayos de Cuba son sin duda alguna una de las zonas más vírgenes de todo el Mar Caribe. Un verdadero lujo a unos precios muy razonables.

Este es un viaje ideal para navegar una semanita y combinarlo con La Habana y Trinidad si te sobran mínimo 3 o 4 días. Volveremos!!